lunes 28 de noviembre de 2011

Somos aparte.


Tengo tanta tristeza atorada en los ojos. Necesito silencio. Necesito desaparecer el ruido de las voces que visitan mi cabeza sin ser invitadas.

Y es que una sola palabra suya tiende a desubicarme, a devastarme. Tiene el extraño poder de desordenar mi interior. A veces, el universo tiene esta cosa de querer darme lecciones cuando yo no estoy dispuesta. Es perturbador ya no verle en mi futuro y aún más desconcertante no tenerlo en mi presente. Es pasado y nada más.

El universo nos hizo lejanos, distantes, dos mundos aparte. Sigue estando presente aunque ya no exista y eso es terriblemente extraño para mí. Y es bonito al mismo tiempo.

No habito su mundo, ya no habita el mío. Somos aparte. Somos letras que no van juntas, ni por comedia, ni por error. Le quiero como nunca, le quiero como siempre. Aún hay tristeza haciendo añicos mi garganta. Necesito silencio, necesito paz.

martes 22 de febrero de 2011

Se esconde


Y se esconde.
Le daba muchísima pena verse llorar que prefería mantenerse en la oscuridad de su cuarto, escondido bajo los sombríos pensamientos de su cabeza. Necesitaba recuperarse, necesitaba superarlo, necesitaba dejar de morirse. Pero le dolía tanto que solamente era capaz de empapar su almohada con lágrimas. Le gustaba hacerse nudos y desatarse. Le gustaba sumergir la cabeza en mares revueltos hasta ahogarse. Era un columpio de emociones. Se culpaba y se atormentaba. Seguía soñando con monstruos del pasado. Y sentía miedo. Su vicio favorito era auto-declararse feliz apenas lo tocara el día, cuando salía de su guarida. Pero al final, siempre volvía.

En su cajón guardaba tantas memorias, coleccionaba cenizas, escombros y restos. Y no se lo perdonaba. Quería reconstruirse a partir de las ruinas, pero ya era tarde. Tenía que deshacerse del contenido de ese cajón y perdonarse. Y le dolía tanto en su interior arrancarse los recuerdos, porque eso sólo pasa a solas. Y en silencio.

Y cuando le recuerdo, recuerdo que yo soy sólo su recuerdo. Sí, una ceniza, un escombro, un resto. Y por eso llora. Porque cuesta tanto mutilar los pensamientos.

Nunca hay un final en estos cuentos. Cuanto más miedo, más silencio. Y el miedo es esa sombra que le persigue toda la vida. Y por eso calla, por eso llora y por eso se esconde.

cRaYoLa

sábado 12 de febrero de 2011

Amé.


Hagamos una pausa hoy. Hablemos de tanto, pero hablemos poco. Amé.

Amé sus caras, amé sus chistes, amé sus pláticas casi eternas, amé sus desplantes, amé su mal carácter, amé su cobardía. Amé su silencio. Amé.

Y luego, hasta amé esa frase de un poema maya que dice: "Toda luna, todo año, todo día, todo viento camina y pasa también".
Increíblemente, después de un tiempo, todo pasó, hasta él.

Hoy, ya no sé lo que él siente, pero sé lo que siento yo: nada.
Procuré, intenté, perdoné. En mi mochila ya no cargo promesas. Y ahí, en medio de todo, justo en la nada, encontré tanto, encontré paz.

Lo amé.

cRaYoLa

jueves 6 de enero de 2011

2011, inspírame.


Hoy descubrí que una de las mejores amigas que me dejó este 2010, ha abierto un blog, cosa que celebro. Y eso me ha motivado a escribir la primera entrada del año. Celebren conmigo también. Les prometo, más bien, los amenazo con escribir muchas entradas este año.

He recordado durante el día cuando, hace años, me sacaron unas radiografías y mi sobrinito Leky me preguntaba si me dolía que me sacaran los huesos. Yo le decía que no, que lo que dolía era que los huesos te crecieran. Y me regalaba esa sonrisa pícara, porque es muy listo y a su corta edad, sabía que crecer, duele. Qué cosas ¿no?.

También recordaba a todos los que hicieron posible que el 2010 fuera a ratos un año chido y dulce. Otras veces, lleno, vacío, ordenado, desordenado y feo y bonito y malo y bueno. Incompleto y desbordante. Duro, áspero, brillante y apasionado. Un año de ahogarse y volver a respirar.

Algo que aprendí: No es bueno esperar durante tanto rato en el mismo lugar a que ocurra lo mismo. ¡Hay que hacer algo!.

Estoy bostezando desmedidamente, no creo que sea sueño, es la pura falta de oxígeno. Traigo esa sensación en mi cuerpo, como si el mundo empezara hoy mismo o como si el mundo se fuera a terminar en ese instante. Raro, pero muy emocionante.

Querido 2011, inspírame. :)

cRaYoLa

viernes 3 de diciembre de 2010

The right way!...



Siento el aire medio intoxicado por un silencio que huele fuertemente triste... Las estrellas esta noche están más desordenadas que nunca... Lo que eres, lo que dices, todo aquello que representas, es ya como un recuerdo pintado en la breve historia de mi vida...

Sé que por mucho que te escriba y busque las mejores palabras, si lo hago es porque a veces no me queda más remedio... Qué aburridos los te miento, los te quiero pero te olvido, qué aburridos los nunca jamás, los para siempre, los silencios no escogidos y los adjetivos calificativos... Qué aburridos los sitios que tienes que ver, las respuestas que tienes que dar, las palabras que no puedes formular y el me voy a dormir para descansar...

No sé si has notado que si aprietas los ojos demasiado fuerte, las pestañas tiemblan... los sentidos también... Cuando abrazas muy muy fuertemente a alguien a quien quieres mucho, muchísimo, tu cuerpo tiembla... tu corazón también... Ya no quiero más preguntas sin respuestas, más laberintos sin salida, más temblores con sus derrumbes... Sólo quiero sentir que esta vez hago lo correcto! :)

cRaYoLa

miércoles 3 de noviembre de 2010

Mi debilidad...



Cuando leí mi primer cuento (Barba azul, obsequio de mi mamá, a mis 6 años, una historia que al parecer amerita una entrada especial en este blog, pero para terminar pronto, el tal Barba Azul asesinaba a sus esposas, por curiosas) no tenía idea de cuan importante es un libro.

Pero fue hasta por ahí de 1996 cuando quedé casi hechizada por un nombre que llamó mi atención, "El Principito" de Antoine de Saint-Exupéry, un clásico, pero qué iba yo a saber a mis 10 años... a mí me atraían la portada con ese pequeño hombrecillo rubio rodeado de astros y estrellas y los colores... Rogué a mi mamá para que me lo comprara y ella hizo caso omiso como solía hacerlo cuando se percataba de mis muy habidos ataques impulsivos de caprichos, como lo fueron el micro-hornito, el tamagochi, la maquinita de raspados y otros artilugios por los cuales luché hasta conseguirlos... Al final, cedió a mis insistencias y pedidos de hija menor y me lo compró...

Puedo decir que fue como degustar un rico postre... Lo leí con lentitud (a esa edad solía gastar mucho tiempo viendo la televisión), nunca habría podido imaginar lo que se podía decir en 111 páginas y menos aún, cuánto se puede aprender... Luego descubrí a Verne y quedé encantada con "Veintemil leguas de viaje submarino"... Más tarde me enamoré de las historias que me contaron Allan Poe y Stephen King...

Con el tiempo creo que fui aprendiendo historias diferentes y fui pintando un montón de paisajes imaginarios en el lienzo de mi mente... Varios son los autores y muchas las excusas para leerlos... Están los clásicos que hacen dormir, los clásicos que hacen vibrar, los escritores buenos, los no tan buenos, los comercialones, los que copian, los que tienen estilo propio, los cómicos, los profesionales, los amateurs... Nunca me he jactado de tener buen gusto para la lectura, sin embargo, leer un libro es algo que disfruto, escapo de la realidad y me instalo justo en la historia... Sin contar la cereza del pastel, que es aprender palabras nuevas, ortografía y gramática...

Creo firmemente en ese adagio popular que dice: "si no leo, me aburro"... :)

Leer: Hábito, adicción, maña... no lo sé, pero lo que sí sé, es que es una de mis tantas debilidades...

cRaYoLa

martes 26 de octubre de 2010

Escribir, escribir, escribir...


Empecemos con el divague de hoy...

¿Qué queda de todo lo que había?, aún no lo sé, pero vine a ver, como arqueóloga, a escarbar, a recoger, a quitar el polvo y lo primero que me encuentro es que extraño este lugar, donde las palabras se vacían y se vierten, unas veces con sentido, otras veces sin él, aunque a veces me entristezca que las palabras pierdan su significado aquí, con el transcurrir de mi amigo inexorable, el tiempo...

Lo sé, estoy en el mejor lugar, en el espacio y la casa de las palabras, donde giro, doy vueltas, cambio de dirección, corro, suspiro, pienso, salto, grito, VIVO...

Amo lo irreverente del pensamiento humano, lo indescifrable que hay en las miradas, amo cubrir las cosas de misterio, amo descubrir las debilidades... Amo no saber por qué, ni cómo... Siempre me excedo con los puntos suspensivos y me pierdo entre los verbos, pero ¿qué más da?... Regularmente niego estar confundida y acepto mi nueva realidad, estoy hecha de palabras...

A veces pienso que escribir es una de las cosas que hago bien, además de comer y criticar gente... No lo sé, pero creo y casi siento que me gusta... Me siento como embrujada por las letras de mi nuevo mundo de palabras diarias...

En resumen, creo que amo escribir!... :)

cRaYoLa